lunes, 1 de abril de 2013

A Beteta y la Virgen de la Rosa.

Desde aquí os animo a que todo aquel que tenga recuerdos, fotografías o cualquier material relacionado con la devoción a la Virgen de la Rosa se ponga en contacto con nosotros para que podamos publicarlo aquí y así esté al alcance de todo el mundo. El día 17 de septiembre de 2011, Julián Jiménez, el fotógrafo, nos entregó esta emotiva carta en la cuál su padre recordaba su unión con Beteta y con nuestra querida Virgen de la Rosa:


A lo largo del camino, de un pueblo a otro, que forman la ruta del Campichuelo, y después de cruzar la hoz, llegamos al balcón de la Sierra, que es Beteta, con su primer premio de belleza, y esa gran familia que forman sus gentes de antes y de ahora, menciono algunas de ellas, de las que recuerdo sus nombres:
D. Marino (alcalde),  D. José María Laborda (médico), el Sr. Eusebio y la señora Felisa (posaderos),  Alejandro (el panadero), los Pullas, los Sanz, el Sastre que  cosía y ponía elegante a las gentes del pueblo, el bar del Obispo, y así un largo etcétera de las muchas personas que recuerdo pero no sé sus nombres, sin dejar de mencionar como hijo a Julián (el fotógrafo) el que tantas fiestas ha convivido con los vecinos de este pueblo, y que también formaba parte como un miembro más de esa gran familia, porque todos lo acogieron como un hijo más de este hermoso lugar; y que con tanto cariño le trataron las gentes de este bonito pueblo, como es Beteta.

Virgen de la Rosa, Reina de la Serranía, Alcaldesa y Capitana de Beteta, cuando recorres las calles y callejas, a hombros de las gentes  de tu pueblo, con aire de serrana y resplandor de tu cara y la del Niño que tienes en tus brazos, dais luz y calor a los que tenemos la fortuna de vivir este acto del tan querido pueblo de Beteta, y su patrona Virgen de la Rosa, la que hace resplandecer el cielo que cubre a este bonito lugar.

En mi infancia, tuve el gran privilegio de vivir aquí unas bonitas colonias, las que volverla a vivir, una y mil veces, por ello, aunque no nací en este lugar, me une un fuerte sentimiento  por él, sus gentes, su ermita y los baños de la Rosa.

Hoy quiero expresarte Madre de la Rosa, con el fervor de estas letras lo que entonces, a tus pies, cantando te decía:

Somos los de las colonias
Que venimos desde Cuenca
En busca de aire puro y
Las aguas de la sierra a la
Virgen de la Rosa la patrona
De esta tierra te pedimos nos
Bendigas, nos ampares y nos protejas.

¡Oh, Madre Santa! Con tu hermosura que siempre perdura, y arropas bajo tu manto a pequeños, jóvenes, mayores y gentes que venimos de fuera, con la rosa que tienes en tu mano, perfuma nuestra vida, e ilumina el camino para llegar a la estrella que más brilla que eres tú, Virgen de la Rosa.

Por el gran afecto y cariño que siento por todo ello, escribo y dedico este recordatorio.

A Beteta y la Virgen de la Rosa. 
                                                                                             Cuenca,  1 - 4 -2002

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