viernes, 3 de mayo de 2013

Mayos, danzas y tradición.

Rondalla de Beteta, años 30.
        El patrimonio etnológico de Beteta y de toda su comarca se caracteriza por su gran parecido, rasgo que comparte toda la serranía conquense. Los bailes y danzas suelen ser idénticos o muy similares, las devociones reli-giosas se repiten y el folklore cantado es parecido. El tronco folklórico común es, sin ninguna duda, el castellano con multitud de influencias aragonesas debido a la proximidad espacial y las circunstancias históricas.

En las comarcas serranas de Cuenca es habitual encontrar en la música de danza compases de amalgama desarrollados en 7/8 o 7/16. La mayor parte de las piezas que encajan en este compás parecen ser variaciones de temas muy similares. Como paradigma de estas melodías está “Las Serranillas”, uno de los temas más conocidos del folklore conquense. Tiene, como la mayoría de las danzas, una versión cantada a la que se le han aplicado diversas letras:

Que vivan la Serranillas
Grupo de danza en la plaza, años 40.
Con su cintillas
Con sus collares y su blusón.
Que llevan zapatos blancos,
Medias de seda y el refajillo
De guarnición.

Tender, tender, lavar, lavar,
Tender la ropa en el retamar.

o bien,

Venid, venid a este lugar
Que las serranas van a cantar
Venid, venid a este lugar
que las serrana van a bailar.

Esta danza es una versión de la clásica danza de cintas, extendida por todos los países de Europa en la que, a través de las diez cintas de raso coloreado que surgen de lo alto de un gran palo y de los cruces efectuados por los danzantes, el palo queda totalmente tapizado de seda. La danza implica este proceso por dos veces y su siguiente inversión, desnudando de nuevo la estaca.

A continuación mostraré un video, desde aquí damos las gracias a Jorge que fue quién lo grabó y lo ha proporcionado. En él salen bailando "Las serranillas" y "El Pollo" los niños de Beteta (uno de ellos el que ahora escribe) junto a la ermita de la Virgen de la Rosa durante la romería del 1 de mayo de 1999: 


Si hay una danza típica de Beteta esta es “El pollo y el milano”, popularmente conocida como “El pollo”. Esta danza descriptiva narra la historia de una gallina y de su depredador, un milano que la quiere dar caza. Esta historia que parece una común escena campestre de la Sierra esconde un trasfondo y origen político y militar.

       Tras las abdicaciones de Bayona, las tropas de Napoleón invaden la Península en 1808, dando comienzo la Guerra de la Independencia Española, que se destacó por el surgimiento del fenómeno guerrillero que, junto con los ejércitos regulares aliados provocaron el desgaste progresivo de las fuerzas napoleónicas.

Fragmento de la melodía de "El pollo y el milano".
      Durante la guerra se hicieron comunes las coplas y cantos populares políticos y satíricos. Así aparecieron muchas canciones y bailes contra los franceses, como en Albalate de las Nogueras, Sotos, o Beteta. La melodía del pollo, con un marcado carácter de marcha pudo bien ser su origen una marcha militar francesa con la cual los beteteños ridiculizaban los ejércitos de Napoleón y el ansia que tenían de conquistar España.

    El pollo es una metáfora del pueblo español y el milano, el imperio francés invasor. Así la danza cobra un sentido político: durante todo el baile el pollo-España es acechado por el milano-Napoleón, que lo vigila, sobrevuela e intenta atrapar pero el pollo-España lo burla y logra escapar finalmente.



     Y este 1 de mayo pudimos asistir al relevo generacional y cómo, de mayores a jóvenes se traspasan los conocimientos y el patrimonio cultural inmaterial. Un grupo de jóvenes quiso aprender y bailar esas danzas que desde pequeños habían visto bailar a sus paisanos, madres, hermanos o primos. Y qué mejor forma de retomar tradiciones que ofrecérselas a la Virgen de la Rosa antes de comenzar la procesión. La danza de las cintas al son de Las Serranillas y una jota:


        

1 comentario:

  1. Preciosas fiestas, yo me quedo la dirección y lo pongo en nuestro blog.
    Un abrazo

    ResponderEliminar